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jueves, 28 de marzo de 2002

Ambito, Sin leña se apaga el fuego

Para Ámbito Financiero-Comercio Exterior
por*
Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay intrigante, cesa la contienda, dice un Proverbio. Cursé Macroeconomía en 1976, como parte de las demandas para graduarme, el ambiente en la Universidad no era muy propicio para investigar. El gobierno peronista había finalizado, dejando una deuda de más de seis mil millones de dólares y una desocupación del 3,5 por ciento. Los programas económicos del peronismo entre 1973 y 1976 habían sido disímiles. Desde Gelbard hasta Mondelli, quien finalizó el ciclo con una foto que recorrió el mundo, todos pasaron por el escarnio. Luego Martínez de Hoz, formó un equipo de jóvenes precursores, que hicieron brecha en temas tales como apertura y reforma financiera, también a ellos les llamaba "los Chicago boys", en forma errónea y despectiva. Recuerdo que, a conciencia o sin ella, unos y otros teorizantes, siempre se maltrataron sin compasión con derivaciones siniestras. Yo fui testigo varias veces de como se desintegraba de raíz un paradigma político económico predecesor, sin dejar nada en pie.
Necesariamente después de la editorial de Morales Solá (ver La Nación, Domingo 31 de Marzo) donde describe textualmente la recriminación de un empresario español al ex Ministro Machinea, es necesario dejar de echarle leña al fuego. El mencionado le espetó: "Su país no tendrá solución mientras no haya acuerdo de los economistas argentinos sobre una posición más nacional entre ellos. La verdad es que compiten por quien habla peor de su país en el exterior. Nunca en mi vida vi otro caso así"
Es curioso pero, para "el fogonero a leña" es complicado incorporar a su esquema el colega que escribe este artículo y, relacionarlo con su amigo y socio Miguel Ángel Broda, el economista más consultado en la city -¿Tampoco conciben que acordemos en teoría económica básica?- Ellos tienen una frase - No me cierra - Como si todas las cosas en la vida se redujeran a mirar en forma inseparable cualquier aspecto con "sus propias consistencias" en materia de caja, incluyendo la amistad. Pues sí cierra para mi, indudablemente. Es posible la armonía, aún en la diversidad de criterios técnicos. Broda, a mi juicio el mejor economista profesional del país; efectivamente es un destacado egresado de la escuela más señera del enfoque monetario, fundada por mis hermanos bautistas; sin embargo su orientación no me compromete intelectualmente; como tampoco Fridman lo compromete a Modigliani o Stiglitz o mil sabios substantivamente notables.
¿Dónde está el enigma o los fantasmas entonces?
- Acerca de temas como la naturaleza y el mecanismo a través del cual el dinero afecta la economía, no-solo estoy de acuerdo con Fridman, también concuerdo con los fogoneros a leña. Las discrepancias, surgen de la civilidad y de las vivencias personales. Las posiciones inflexibles provienen de la mezcla que provocan las abstracciones matemáticas al enfrentar la realidad y las posibilidades reales de la política económica. Por otra parte, las convicciones más honestas, tienen base en el arraigo a los valores que cada uno abraza y de allí, las prioridades que cada uno asigna y el compromiso que asume. Carentes de potrero o de experiencias ciudadanas de la década del 70, es difícil interpretar la realidad de estos días.
Dialoguemos con libertad incondicional, sin prejuicios y sin rigidez, ya que parece no ser posible hacerlo sin intereses comerciales.
¿Porqué esto tiene que ser blanco o negro? - Muchos presumen de liberales, pero en realidad son absolutamente dependientes de presiones que los limitan y los llevan a posiciones irreflexivas.
Encuentro inapropiado el hostigamiento y la provocación sistemática, como forma de hacer análisis económico. Algunos suponen ser un "think tank", pero en realidad son organizaciones o talleres de seducción de políticos. Cuando les conviene se embanderan y luego cuando llega la cuenta, se justifican con los grupos de poder, arreciando contra todos lo que les suceden. Muchos aparentes hermenéuticos científicos, en realidad son postulantes a cargos públicos o ex funcionarios con desempeños frustrantes.
Plantean en programas de televisión, como si fuese valiente, todo tipo de propuestas con un costo social inaudito y alardean su insensibilidad social en forma irónica. Se sacrifican realmente, para ver quien es el más ultra ortodoxo, mientras al mismo tiempo se jugaron a la quiniela las inversiones de sus clientes o patrocinantes de sus fundaciones con sus declaraciones apocalípticas. Han hecho todo lo posible para complicar el futuro del centro derecha. Nadie soporta más escuchar agoreros, con discursos que generan resentidos ahorristas de Dock Sud, como los que maltrataron a Roberto Alemann(No grupos trotskistas - según Julio Ramos declaró en TV)
Nunca tocan temas como el desempleo, simplemente no está en su agenda. No sé si fuerzan el desconcierto popular o su inadvertencia de la realidad es universal. Suelo entender enfoques diversos de hombres honestos y respetables aún, de muchos que desconfían profundamente de todos los gobiernos, pero esto es incomprensible, hasta para un trascendental empresario e inversor español. Las habilidades políticas de los economistas han sido frustrantes en Argentina. No tienen cintura, y casi todos han carecido también de cafetería. Sufren de "amateurismo democrático", por expresarlo eufemísticamente, digo. Evalúe usted la probabilidad que tiene de ser Presidente, un economista que procede de un gobierno groseramente incompetente y un partido inexistente. ¿Cómo anunciaría un plan que ya fue inadmisible para la sociedad, con un año menos de recesión, sin corralito y con el dólar a un peso?
Por último, la actual volatilidad normativa es extremadamente costosa para la economía, pero también fue muy cara la economía del piloto automático. En el primer semestre de 1998 el PBI crecía a una velocidad anual de 8,5% y éramos la segunda economía en tasas de crecimiento, después de China. Entre 1999 y 2000 caímos -4%, y no fuimos el último país de Latinoamérica, gracias a Chávez, dijera Broda. Esa desaceleración y caída violenta de -12,5%, ocurrió por entonces sin defaultear la deuda, sin devaluar y sin confiscar depósitos. Hubo fuertísimos shocks externos que soportamos con muchos meses de recesión, sin hacer nada. No acomodemos el análisis. Así fueron los soporíferos años finales de Menem, sin profundizar las reformas estructurales, desde el segundo semestre del 98 (antes de la crisis Rusa); y 16 meses de la Alianza con cuatro economistas en el gabinete y Pedro Pou en el Central.
En lugar de echarle leña al fuego, es bueno respetar los tiempos, métodos y mecanismos republicanos.
Ronald Reagan dijo al asumir como Presidente: en este acto natural que realizamos cada cuatro años, hace doscientos; está el secreto del éxito de los Estados Unidos de Norte América.

*Dr.Pablo Tigani, Presidente de www.hacer.com.ar